COORDINACIÓN ENTRE FAMILIA Y ESCUELA
La educación es un proceso largo que comienza siendo implicada por la familia, siendo éste el primer agente alfabetizador, pero que también se incluye la escuela, como segundo agente alfabetizador, de manera que se contribuya de forma positiva en el desarrollo educativo, personal y social del niño/a.
La escuela debe de aceptar que las familias intervengan en el proceso educativo, no solo en las diferentes reuniones entre el docente y el padre/madre, sino también en las diversas actividades que se planifiquen, participar en el consejo escolar, en las asociaciones, entablando una relación de confianza y seguridad entre las familias y el centro.
Para que esta participación sea eficiente, el centro tiene que proponer actividades, talleres y recursos llamativos, atractivos y originales para que las familias se animen a intervenir, haciendo que éstos se sientan parte de la educación de sus hijos/as.
La educación es un proceso en el que se ven implicados dos agentes alfabetizadores, como he dicho anteriormente, pero, esto hace que una vez el niño/a está dentro del colegio, las familias no se impliquen lo suficiente en la educación de sus hijos. Parecerá raro pero existen diversos casos. Muchas familias piensan que es el centro quien debe educar a sus hijos, pero esto no es del todo cierto, porque deben de tener en cuenta que la educación de sus hijos se entabla desde el primer momento de su nacimiento en el ámbito familiar y es complementado por la escuela.
Por lo tanto, es necesario que exista una coordinación entre la familia y la escuela para que el niño/a consiga una educación completa, abarcando diferentes aspectos de su desarrollo.
Fuente: https://www.fundacioncadah.org/web/articulo/tdah-importancia-de-la-implicacion-familiar-en-los-centros-educativos-.html








